El Citroën DS5 ha sido, junto con el Peugeot 3008 Hybrid4 y el Peugeot 508 Hybrid4, uno de los primeros coches del mundo en montar un sistema híbrido diésel-eléctrico. La mayoría de híbridos combinan sus motores eléctricos con motores de gasolina. El hecho de montar un motor diésel hace especialmente eficiente a este híbrido, al gastar todavía un poco menos.
